Potencia Pura: Historia del Motor V10 BMW S85 del M5 E60

El BMW S85: Un V10 que Revolucionó las Carreteras

Hablar del motor BMW S85 es adentrarse en un capítulo emocionante y revolucionario de la historia automotriz. Este motor, nacido de la ingeniería de BMW y la inspiración de la Fórmula 1, no solo propulsó al legendario M5 E60, sino que también dejó una marca indeleble en la industria. Desde su introducción en 2005 hasta el final de su producción en 2010, el S85 se convirtió en un ícono de rendimiento, innovación y diseño. ¿Qué hace que este motor sea tan especial? Vamos a descubrirlo.

Orígenes Inspirados en la Fórmula 1

El BMW S85 no es un motor común. Desarrollado directamente a partir de la tecnología de la Fórmula 1, este V10 de 5.0 litros fue el primero de su tipo en equipar una berlina de producción en serie. Con una potencia de 507 caballos de fuerza a 7750 rpm y un par motor de 520 Nm a 6100 rpm, el S85 fue diseñado para ofrecer una experiencia de conducción incomparable. Los ingenieros de BMW tomaron lo mejor de sus experiencias en las pistas de carreras y lo adaptaron para la carretera, creando un motor que es tanto una maravilla de la ingeniería como una obra de arte.

Foto: ©BMW Group

Innovaciones Técnicas

Lo que realmente diferencia al S85 de otros motores de su época son sus innovaciones técnicas. Con un ángulo de bancada de 90 grados, un bloque de cilindros de aluminio y una cabeza de cilindros también de aluminio, este motor fue construido para ser ligero y robusto. Además, cuenta con un sistema de distribución de doble árbol de levas en cabeza (DOHC) con sincronización variable de válvulas (VVT), lo que le permite alcanzar su impresionante redline de 8250 rpm.

Una de las características más fascinantes del S85 es su sistema de diez cuerpos de mariposa individuales, controlados electrónicamente. Esta configuración permite una respuesta del acelerador increíblemente rápida y precisa, mejorando significativamente la experiencia de conducción. Imagina tener el control directo sobre cada cilindro de tu motor, una conexión casi telepática entre el conductor y la máquina.

EspecificaciónDetalle
ConfiguraciónV10 a 90°
Desplazamiento5.0 L (4,999 cc)
Diámetro del cilindro92 mm (3.62 in)
Carrera del pistón75.2 mm (2.96 in)
Material del bloque del motorAluminio
Material de la culataAluminio
Sistema de válvulasDOHC con VVT
Relación de compresión12.0:1
Potencia máxima507 hp (373 kW) @ 7,750 rpm
Par máximo520 Nm (384 lb·ft) @ 6,100 rpm
Límite de revoluciones (redline)8,250 rpm
Sistema de lubricaciónCárter seco cuasi-seco
Sistema de control del motorSiemens MS S65
Peso240 kg (529 lb)

Curiosidades y Anécdotas

El S85 no solo se destacó en términos de rendimiento, sino que también dejó su huella en la cultura automotriz con varias anécdotas interesantes. Por ejemplo, el S85 fue el motor elegido por el fabricante alemán Wiesmann para su modelo GT MF5, y también fue adaptado por Vermot para su exclusivo Veritas RS III. Incluso Fisker, conocido por sus lujosos vehículos eléctricos, produjo un prototipo con este motor, llevándolo de 507 a 650 caballos de fuerza.

Otra historia intrigante es la del «M5 Hurricane» de G-Power, una versión extrema del M5 E60 equipada con el motor S85 y mejorada para producir 730 caballos de fuerza. Este modelo se convirtió en la berlina más rápida del mundo en su época, alcanzando una velocidad máxima de 340 km/h y consolidando el legado del S85 como una auténtica bestia de la carretera.

Foto: ©BMW Group

Desafíos y Soluciones. Problemas del motor S85

No todo fue fácil para el S85. A pesar de sus logros, enfrentó desafíos significativos, especialmente en términos de confiabilidad. Uno de los problemas más notorios fue la diferencia en los coeficientes de expansión entre el bloque de motor de magnesio y las cabezas de cilindro de aluminio, lo que llevó a problemas de desgaste en la junta de la culata. A pesar de estos desafíos, BMW demostró su compromiso con la excelencia al abordar y resolver estos problemas, manteniendo la reputación del S85 como un motor de alto rendimiento.

Además, el sistema de transmisión SMG-III de siete velocidades, aunque avanzado para su tiempo, fue criticado por su dureza en situaciones de conducción urbana. Sin embargo, muchos conductores aprendieron a apreciar su naturaleza directa y la capacidad de ofrecer cambios rápidos y precisos en modos deportivos. Para aquellos que preferían una experiencia de conducción más tradicional, BMW ofreció una opción de transmisión manual de seis velocidades en el mercado estadounidense a partir de 2007.

El Legado del S85

El legado del BMW S85 se extiende mucho más allá de sus especificaciones técnicas. Este motor ganó múltiples premios, incluidos el «International Engine of the Year» en 2005 y varios otros reconocimientos por su desempeño y diseño. Su influencia también se puede ver en el desarrollo de motores posteriores, como el S65 V8 que se utilizó en el BMW M3 E92, el cual derivó directamente del diseño del S85, menos dos cilindros.

El S85 también es recordado por su impacto emocional. Los conductores que tuvieron la suerte de experimentar un M5 E60 con este motor describen la sensación como algo casi espiritual: una conexión profunda y visceral con la máquina. El sonido del V10 a altas revoluciones, la respuesta instantánea del acelerador y la sensación de poder puro bajo el pie derecho son experiencias que pocos otros motores pueden igualar.

Conclusión

El motor BMW S85 es, sin duda, una joya en la historia de la automoción. Representa lo mejor de la ingeniería de BMW, combinando innovación, rendimiento y una conexión emocional que pocos motores pueden igualar. Aunque enfrentó desafíos, el S85 dejó un legado duradero que continúa inspirando a ingenieros y entusiastas de los automóviles por igual. Si alguna vez tienes la oportunidad de conducir un vehículo equipado con este motor, no lo dudes. Estarás al volante de una pieza de historia automotriz, una máquina que sigue siendo tan impresionante hoy como lo fue en su debut.

El BMW S85 no es solo un motor; es un símbolo de lo que se puede lograr cuando la pasión por la velocidad y la precisión se combinan con una ingeniería visionaria.