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BMW Turbo, el origen del BMW M1

Los vehículos conceptuales suelen ser la materialización de los sueños más audaces de los diseñadores y fabricantes de automóviles. Uno de estos sueños que se hizo realidad es el BMW Turbo E25, un automóvil que surgió como un homenaje a los Juegos Olímpicos de verano de 1972 en Munich. Pero este concepto no solo quedó en la categoría de prototipo, sino que sentó las bases para dos auténticos íconos de la marca BMW: los deportivos M1 y Z1.

El Concept BMW Turbo E25: Un vistazo al futuro

El BMW Turbo E25 fue más que un simple automóvil conceptual. Fue una visión audaz que se materializó con la intención de asombrar al mundo automovilístico y celebrar los Juegos Olímpicos de 1972 en Munich. Este prototipo destacó por su innovación técnica y su diseño revolucionario, que marcó la pauta para los futuros diseños de BMW.

El corazón de este vehículo conceptual era un motor central turboalimentado que entregaba impresionantes 276 CV. En una época en la que los autos deportivos no se caracterizaban precisamente por su eficiencia en la aerodinámica, el BMW Turbo lograba acelerar de 0 a 100 km/h en tan solo 6,6 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 250 km/h. Estas cifras eran realmente notables en aquellos años y subrayaban la capacidad de innovación de BMW.

Diseño vanguardista de Paul Bracq

El diseño del BMW Turbo E25 estuvo a cargo de Paul Bracq, un renombrado diseñador de la época y responsable de otros icónicos modelos de BMW, como el BMW 6 Series E24 y el primer BMW 3 Series E21. Bracq imprimió al Turbo E25 un estilo futurista que desafiaba las convenciones estilísticas de su tiempo. La apariencia del vehículo, con sus líneas limpias y su perfil aerodinámico, sentó las bases para lo que vendría a ser una marca registrada en BMW: el diseño vanguardista y aerodinámico.

El BMW Turbo E25 inicialmente se concibió como un prototipo tecnológico, destinado a demostrar las capacidades técnicas y el potencial de innovación de BMW. Sin embargo, debido a la gran demanda de exposiciones automovilísticas que deseaban exhibir este revolucionario prototipo, BMW decidió fabricar un segundo vehículo Turbo E25.

Este segundo modelo presentaba algunas modificaciones notables. Se implementaron ruedas traseras parcialmente cubiertas para mejorar la aerodinámica, y las puertas se transformaron en característicos «puertas de ala de gaviota» con pequeñas ventanas deslizantes. Estas innovaciones posteriores influyeron en el diseño de futuros vehículos deportivos de BMW.

Hoy en día, uno de los dos vehículos BMW Turbo E25 aún se encuentra en el Museo BMW en Munich, Alemania, como un testamento duradero de la innovación y el diseño visionario de la marca. El otro ejemplar reside en el Centro BMW en Greer, Carolina del Sur, Estados Unidos, permitiendo que los aficionados de ambos lados del Atlántico aprecien esta pieza única de la historia automovilística.

Especificaciones Técnicas del BMW Turbo E25

  • Motor: Motor central de cuatro cilindros
  • Desplazamiento: 1990 cm³
  • Potencia: 206 kW/280 CV (con sobrealimentación) a 7100 rpm
  • Transmisión: Manual de cuatro velocidades
  • Velocidad máxima: 250 km/h
  • Aceleración de 0 a 100 km/h: Aproximadamente 6,6 segundos
  • Peso: 1272 kg
  • Longitud: 4155 mm
  • Ancho: 1880 mm
  • Altura: 1100 mm
  • Distancia entre ejes: 2400 mm
  • Cantidad producida: 2 unidades