BMW E39 M5: La leyenda que revolucionó el segmento de los sedanes deportivos

Cuando hablamos de iconos automovilísticos, el BMW E39 M5 destaca como uno de los más emblemáticos. Introducido en 1998 en el Salón del Automóvil de Ginebra, este sedán deportivo no solo rompió moldes, sino que también estableció nuevos estándares en la industria. Con un diseño elegante y una potencia brutal, el E39 M5 es el coche que todos los entusiastas de los motores sueñan con tener en su garaje. Acompáñame en este viaje para descubrir qué hace a este BMW una auténtica leyenda.

Foto: ©BMW Group

Un Diseño Elegante y Atemporal

El BMW E39 M5 fue diseñado por Ulf Weidhase y su equipo, quienes lograron crear una silueta que combina a la perfección elegancia y agresividad. Con unas dimensiones de 4,783 mm de longitud, 1,801 mm de ancho y 1,412 mm de altura, el E39 M5 tiene una presencia imponente en la carretera. A pesar de su robustez, el diseño de este coche es sofisticado, con líneas fluidas que le otorgan una apariencia atemporal.

Los detalles en su diseño, como los «corona rings» en los faros delanteros (conocidos como «Angel Eyes») y las luces traseras LED, introducidos en el facelift del 2000, añadieron un toque moderno que sigue siendo admirado hoy en día. Además, el interior recibió diversas mejoras, incluyendo materiales de alta calidad y una ergonomía excepcional, que hicieron del E39 M5 un coche tan cómodo como veloz.

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El Corazón del Gigante: El Motor S62 V8

El verdadero protagonista del E39 M5 es su motor. BMW decidió equipar este modelo con el potente S62 V8 de 4.9 litros, el primer M5 en utilizar un motor V8. Este propulsor genera 400 caballos de fuerza a 6,600 rpm y un torque de 500 Nm a 3,800 rpm. Gracias a su sistema de mariposas individuales electrónicamente controladas, un bloque y cabezas de aluminio, y un sistema de lubricación de cárter semi-seco, el S62 no solo es potente, sino también sofisticado.

Este motor permitía al E39 M5 acelerar de 0 a 100 km/h en apenas 4.8 segundos, una cifra impresionante para un sedán de su tamaño y peso (1,795 kg). Además, aunque la velocidad máxima estaba electrónicamente limitada a 250 km/h, se sabe que algunos M5 sin restricciones alcanzaron velocidades superiores a los 300 km/h. Este rendimiento se complementaba con un sonido del escape que era pura música para los oídos de cualquier aficionado a los motores.

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La Conducción: Precisión y Placer

BMW M GmbH se aseguró de que el E39 M5 no solo fuera rápido en línea recta, sino que también ofreciera una experiencia de conducción inigualable. La suspensión delantera de puntal MacPherson y la suspensión trasera multibrazo, ambas con componentes de aluminio, fueron específicamente ajustadas para este modelo. La carrocería se encontraba 23 mm más cerca del suelo en comparación con otros modelos de la Serie 5, lo que mejoraba la estabilidad y el manejo.

Uno de los elementos más destacados era la dirección de recirculación de bolas con una relación de dirección más rápida (14.7:1) y asistencia de potencia variable mediante el sistema Servotronic. Este sistema, junto con el botón «Sport» que ajustaba la respuesta del acelerador y la asistencia de la dirección, permitía al conductor adaptar el comportamiento del coche a sus preferencias.

Los frenos, con discos flotantes de dos piezas, proporcionaban una capacidad de frenado excepcional y una resistencia al desgaste mejorada. Aunque estos discos no estaban disponibles en los modelos de EE.UU. y Canadá, los frenos del E39 M5 seguían siendo impresionantes, capaces de detener al sedán rápidamente y con confianza.

Un Poco de Historia y Curiosidades

La producción del E39 M5 se llevó a cabo entre 1998 y 2003, con un total de 20,482 unidades fabricadas. A diferencia de sus predecesores, este M5 se producía en la misma línea de montaje que los modelos regulares de la Serie 5 en la planta de Dingolfing, Alemania. Esto no solo redujo costos, sino que también permitió una integración más fluida de las mejoras específicas del M5 en la línea de producción.

Uno de los aspectos más intrigantes de la historia del E39 M5 es el prototipo del modelo «Touring» (wagon/estate) que BMW desarrolló pero nunca llegó a producir. Este prototipo, acabado en color Titanium Silver con interior de cuero negro exclusivo, hubiera sido una adición fascinante a la línea, combinando la practicidad de un wagon con el rendimiento de un M5. Sin embargo, razones financieras impidieron que este modelo llegara a las salas de exhibición.

Otra anécdota interesante es la respuesta del público y la crítica. El E39 M5 fue aclamado universalmente por su equilibrio entre confort y deportividad. La revista «Car and Driver» lo nombró como uno de los mejores coches de su época, destacando su capacidad para ser un coche de uso diario con el alma de un coche de carreras.

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Un Legado Duradero

El BMW E39 M5 sigue siendo un referente en el mundo de los sedanes deportivos. Su combinación de potencia, manejo preciso y confort lo hace un coche deseado por coleccionistas y entusiastas por igual. Además, su diseño atemporal y su rendimiento impresionante aseguran que seguirá siendo un clásico querido por muchos años más.

Para aquellos afortunados que poseen uno, el E39 M5 no es solo un coche, es una experiencia de conducción inigualable y una pieza de la historia automovilística. Y para los que sueñan con tenerlo, el E39 M5 sigue siendo el pináculo de lo que un sedán deportivo debería ser: elegante, potente y, sobre todo, emocionante.

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