Alfa Romeo Scarabeo (1966): Un tesoro oculto en la historia del automovilismo clásico

En el fascinante mundo de los automóviles clásicos, donde la ingeniería se encuentra con el arte y la velocidad con la elegancia, destaca una creación excepcional: el Alfa Romeo Scarabeo de 1966. Este vehículo, desconocido para muchos pero venerado por los conocedores, encapsula una era de innovación y diseño audaz en la historia de Alfa Romeo. Acompáñenos en un recorrido por la historia, el diseño y el legado de este modelo único, que sigue capturando la imaginación de los entusiastas del motor más exigentes.

Foto: © Stellantis

La visión detrás del Scarabeo

A mediados de la década de 1960, Alfa Romeo estaba en la cúspide de una revolución técnica y estilística. Tras el proyecto del Tipo 33, que marcó un hito en la ingeniería automotriz, el ingeniero Giuseppe Busso propuso un nuevo concepto: el Scarabeo. Este modelo se diseñó no solo como un automóvil deportivo, sino como una manifestación de lo que Alfa Romeo podía lograr en términos de innovación mecánica y diseño audaz.

El Scarabeo presentó un enfoque radical con su motor de cuatro cilindros montado transversalmente en la parte trasera, una configuración que, en ese entonces, era poco convencional. Esta disposición, junto con un chasis tubular que integraba los tanques de combustible en los grandes largueros laterales, ofrecía una estructura ligera y robusta, permitiendo una dinámica de conducción excepcional.

Diseño y Colaboración con OSI

El diseño de la carrocería fue encomendado a Officine Stampaggi Industriali (OSI), una empresa que, aunque tuvo una vida corta, dejó una huella indeleble en el diseño automovilístico italiano. Fundada por Luigi Segre y Arrigo Olivetti en 1960, OSI colaboró con renombrados diseñadores como Tom Tjaarda y Giovanni Michelotti. El Scarabeo no solo benefició de esta colaboración, sino que también reflejó la maestría y el talento artesanal que definieron a OSI.

El primer prototipo del Scarabeo, con volante a la derecha, se presentó en el Salón del Automóvil de París en octubre de 1966. Este modelo fue seguido por un segundo prototipo simplificado, y aunque una versión Barchetta estuvo en desarrollo, nunca llegó a completarse.

Una pieza de colección en la Exposición «Beauté Pure»

La historia y el legado del Scarabeo continúan vivos, y su rara presencia en exposiciones como «Concept-car. Beauté pure» en el Musée National de la Voiture en Compiègne, Francia, es testimonio de su impacto perdurable. Esta exhibición, que celebra la evolución del concept-car desde sus inicios hasta los años 70, incluye modelos icónicos como el Scarabeo, destacando su valor no solo como vehículo, sino como obra de arte.

Especificaciones Técnicas del Alfa Romeo Scarabeo

El Scarabeo estaba propulsado por un motor de cuatro cilindros en línea, con una cilindrada de 1,570 cc, capaz de generar 115 caballos de fuerza a 6000 rpm. Con un peso de solo 700 kg, el Scarabeo podía alcanzar una velocidad máxima de 200 km/h, demostrando que su diseño ligero y aerodinámico no comprometía el rendimiento.

Ficha Técnica:

  • Motor: Trasero, transversal, 4 cilindros en línea, bloque y cabeza en aleación ligera, 2 árboles de levas en cabeza con control por doble cadena.
  • Cilindrada: 1,570 cc (78×82 mm).
  • Potencia Máxima: 115 HP a 6000 rpm.
  • Peso: 700 kg.
  • Velocidad Máxima: 200 km/h.
  • Unidades Producidas: 3.

El Legado del Scarabeo en la Historia de Alfa Romeo

El Alfa Romeo Scarabeo es más que un automóvil; es un símbolo de una era dorada en la historia del automovilismo. Representa la audacia de Alfa Romeo en la búsqueda de la perfección técnica y estética. Aunque solo se produjeron tres unidades, el Scarabeo sigue siendo una pieza clave en la historia de la marca, influyendo en diseños posteriores y dejando una marca indeleble en los corazones de los aficionados a los automóviles clásicos.

En un mundo donde la tecnología y el diseño automotriz continúan evolucionando, el Scarabeo permanece como un recordatorio de lo que se puede lograr cuando la innovación y la pasión se combinan. Para los entusiastas de los automóviles clásicos, descubrir el Scarabeo es como desenterrar un tesoro olvidado, un testimonio del legado perdurable de Alfa Romeo.